Tarta decorada con galletitas – Blog de recetas de María Lunarillos
Esta tarta decorada con galletitas es un ejemplo de que a veces más vale la imaginación para que una tarta tenga gracia que ponerle una cobertura muy elaborada. Esta tarta resulta además facilísima de decorar y siempre queda monísima, a los críos les encantará. La idea procede de aquí.
Para el bizcocho hemos usado una fórmula con avellana, que los frutos secos en bizcocho siempre resultan estupendos; la receta procede de aquí. El relleno y la cobertura de la tarta es de buttercream que saborizamos con una riquísima pasta de tiramisú. ¿Qué tal os suena?
Las galletitas del adorno las puedes elegir a tu gusto por completo, pero siempre conviene que no sean muy grandes. Cuanto más variadas en forma y tamaño, mejor. Los huecos entre las galletas los rellenamos con más crema de mantequilla.
Receta de tarta decorada con galletitas
Ingredientes:
Bizcocho de avellana
- 355 g de azúcar blanquilla
- 170 g de mantequilla ablandada
- 3 huevos L a tª ambiente
- 220 g de harina de repostería
- 60 g de avellanas tostadas, trituradas (o en forma de pasta de avellana)
- 10 g de impulsor químico
- 245 g de leche entera a tª ambiente
- Una cdta. de pasta de vainilla
Buttercream de tiramisú
Elaboración:
Bizcocho de avellanas
- Precalentamos el horno a 180 ºC y pesamos todos los ingredientes en la báscula. Preparamos tres moldes de 15 cm forrando el fondo con un círculo de papel de horno y rociando los laterales con spray antiadherente.
- En un bol mezclamos la harina de repostería, la avellana triturada, el impulsor químico y la sal.
- Ponemos la mantequilla y el azúcar en un bol, y los montamos en un robot o con varillas eléctricas, hasta que esponjen y blanqueen. Reducimos la velocidad y añadimos los huevos uno a uno, incorporando completamente cada vez; es importante que los huevos estén a la misma temperatura que la mantequilla para que la mezcla quede homogénea. Añadimos igualmente la pasta de vainilla.
- Ahora vamos añadiendo alternativamente la mezcla de sólidos y la leche, empezando y terminando con harina (3 añadidos de harina y 2 de leche). Mezclamos bien hasta tener una masa homogénea.
- Repartimos esta mezcla entre los tres moldes y nivelamos la superficie. Metemos los moldes en el tercio inferior del horno y horneamos los bizcochos unos 25-30 minutos con calor arriba y abajo. Probamos con una brocheta que esté cocido en el centro y lo sacamos. Ojo: si tu horno es regulero como el mío, para que los bizcochos crezcan como es debido tendrás que hornearlos de uno en uno o dos de una vez, a lo sumo; mi horno no puede con los tres bizcochos al mismo tiempo, no reciben suficiente calor y se hunden.
- Desmoldamos invirtiendo el bizcocho sobre una rejilla; retiramos el papel y dejamos enfriar por completo. Os aconsejamos envolver en plástico los bizcochos fríos y reposarlos toda una noche porque cogen firmeza.
Buttercream de tiramisú
- Pesamos todos los ingredientes en la báscula. Dejamos la mantequilla a temperatura ambiente para que se ablande o la cortamos en trozos, y la pasamos por el microondas a máxima potencia de dos en dos segundos, con mucha precaución y vigilando en todo momento que no se derrita. Tamizamos el azúcar glas y reservamos.
- Echamos todos los ingredientes en un bol y batimos hasta que la mezcla esponje y blanquee, mejor con robot con pala. Debemos rebañar el fondo del bol con una espátula para asegurarnos de que se mezcla toda la mantequilla.
- Al cabo de 8-10 minutos de batido a velocidad media-alta, el buttercream estará listo. Si no estuviera suficientemente cremoso y ligero, agregamos la leche/nata a temperatura ambiente sin dejar de batir a velocidad mínima hasta obtener la consistencia deseada. Batir a baja velocidad ayuda a suavizar la crema y quitarle burbujas.
- Agregamos la pasta de tiramisú y homogeneizamos.
Montaje y decoración
- Centramos una base ondulada sobre un stand giratorio (si no usas un stand antideslizante como el nuestro, pondremos un pegote de crema para sujetar la base al stand), aplicamos otro pegote de crema en la base.
- Si fuera necesario, igualamos las superficies de los bizcochos cortando una fina rebanada con un cuchillo o una lira. Colocamos el primer bizcocho bien centrado sobre el stand.
- Con una taza medidora o un dosificador de helado, ponemos tres bolas de buttercream de tiramisú y extendemos el relleno con una espátula acodada sobre el bizcocho haciendo girar el stand.
- Ponemos encima el segundo bizcocho, lo nivelamos con la mano y aplicamos la misma cantidad de buttercream que antes, para que todas las capas de relleno queden iguales.
- Hacemos lo propio con el tercer bizcocho. Cubrimos la parte superior y los laterales con una capa de buttercream de tiramisú recogemigas, a ras de los bizcochos y alisando con una rasqueta o scraper para tartas, retirando el sobrante. Llevamos la tarta a la nevera para que la crema se ponga firme por lo menos 30 minutos.
- Recuperamos la tarta de la nevera y aplicamos el buttercream de cobertura con la espátula acodada. Alisamos poco a poco con el alisador, suplementando crema aquí y allá, y pasándolo las veces que sea necesario hasta que los laterales de la tarta queden lisos, aunque como la cobertura va a quedar tapada con galletas no es esencial que quede perfecta.
- Hacemos lo propio con la parte superior de la tarta y la llevamos a la nevera por lo menos 15 minutos.
- Para rematar la decoración, cubrimos todo el buttercream de los laterales con galletitas al azar y en la parte superior colocamos las galletas de canto.
- Pasamos el buttercream restante a una manga pastelera con una boquilla 4B y formamos rosetas entre las galletas como se ve en el vídeo. Llevamos la tarta a la nevera hasta el momento de servirla.


Ojo a lo bonitísima que luce esta tarta decorada con galletitas sobre nuestro stand ondulado para tartas; sirve la tarta en nuestros platitos de cristal y sobre nuestros paños. Y no te olvides de nuestras tazas, nuestros tazones altos y nuestra jarra.
PakarPBN
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